Un inicio pequeño, una intención grande
Metamorfosis nació de la necesidad de reconectar con lo esencial.
En un mundo lleno de ruido, queríamos crear algo que hablara en silencio: una llama, un aroma, una pausa.
Al principio, todo empezó como un experimento en casa. Cera, aceites y mucha curiosidad.
Pero poco a poco, esas pequeñas pruebas se transformaron en algo más: un espacio de calma compartido, una forma de regalar bienestar.
La esencia detrás del nombre
Elegimos llamarlo Metamorfosis porque cada vela representa un cambio.
Desde el instante en que se derrite la cera hasta el momento en que se enciende, todo se transforma: la materia, la energía, el ambiente… y también nosotros.
Creemos que las pequeñas transformaciones diarias —una respiración más consciente, un gesto amable, un aroma que nos calma— son las que construyen verdaderos cambios.
Crecer sin perder la calma
Nuestro camino no ha sido rápido ni fácil. Hemos aprendido a fallar, a adaptarnos, y sobre todo a mantener la esencia: hacer las cosas bien, incluso cuando nadie está mirando.
Hoy seguimos creciendo, explorando nuevos aromas, formatos y formas de conectar, pero siempre desde la misma raíz: la calma, la sostenibilidad y el valor de lo hecho a mano.
Metamorfosis no busca ser una marca más.
Quiere recordarte, con cada llama, que la transformación empieza en lo pequeño.





